domingo, 1 de noviembre de 2026

Ama Noviembre, de Marta Antonia Sampedro

 

Me despierta su presencia

 quiere entregarme la señal

 lleva su blusa de amanecer

 y sobre la colcha va dejando

 los núcleos de sus lágrimas

 miramos juntas la noche

-que aún somos-

 no viene a decir nada

solamente que está

 -yo la huelo- y la busco

-la miro- y está quieta

 me entrega el cofre de sus ojos

 los ojos que ya no son

en ellos está la simiente

 las huellas de pies en la arena

 y las palabras que escuché

 mientras las nubes se rompían

 en franjas de la tarde al oeste

 donde yo caía estando en pie

 ella me abre el camino a una casa

 donde ya no hay nadie que sueñe

 los pétalos van cayendo al fuego

 la estancia es ausencia

 un desierto sin cometas

 me despierta su presencia

salgo a ver el cielo de noviembre

alguna forma de las nubes

una sábana que pare el firmamento

 hace un tiempo de respuestas

 un frío de noche inmóvil

 confundo los aviones con estrellas

 las farolas con las almas

 quiero acariciar la niebla

 que desde arriba oculta la estación

 antiguas risas dulces y blancas

 suben y bajan de las nubes

 aligeran Linares de dolor

el aire no tiene agua

pero en mi rostro ha llovido

No llores hija no llores

 sonrío porque vivo

 me puede el miedo a vivir

y sonrío

 me espanta morir

 y sonrío

 no quiero perder la noche

 de este noviembre en presencia

 y sonrío

porque es la señal

amar de vivir.


(C) Marta Antonia Sampedro Frutos.