miércoles, 26 de febrero de 2014

Mañana cuando se vaya la lluvia, de Marta Antonia Sampedro


Mientras las nubes nos traen el agua
que no sabemos dibujar
ni seguir su hilo preciso
hasta el fondo de la tierra,
mientras llueve y se detiene
el gorrión que picotea pan seco
la cigarra agarrada al limonero
o los perros por las calles
están echados al sonido de la lluvia
bajo los tejados de las puertas de hierro,
mientras las hojas se doblegan
al peso de la tormenta
que empaña el aire de pensamientos
y mientras llueve no hay tiempo
ni de medir el espacio
ni siquiera sopesar qué somos
tras las persianas verdes,
mientras viene de las montañas el miedo
a decirnos que un segundo es la vida,
el estruendo final de la fuerza
los rayos que hacen crujir las higueras
y los campos comen agua y plásticos
el tiempo se escapa de las manos
donde nunca fue dueño,
mientras tanto los ladridos de los perros
es un aprendizaje diario a la muerte
que nos deja huérfanos sedientos.

(C) Marta Antonia Sampedro Frutos


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